Comienza la cuenta atrás para los becados del Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero, quienes hoy eran recibidos por el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, en el acto de entrega de becas, y quienes a partir de este momento disponen de un año entero para observar, anotar, analizar, a veces también equivocarse y recapacitar, y rasgar las huellas que la tradición ha ido dejando en la provincia con el paso del tiempo.
Éste es el principal objetivo de las tres becas de investigación, por valor de 8.000 euros cada una, y de la de fotografía, dotada con 6.000 euros, que otorga la institución, empeñada desde su creación en que el legado de los antepasados segovianos no sólo no muera, sino que se mantenga de actualidad y también se actualice mediante renovados conocimientos, siendo la investigación una parte fundamental de su esencia y origen.
Cada uno de los becados ha ido presentado esta mañana su proyecto, avanzando las líneas generales en las que pretenden basar su investigación, al tiempo que agradecían la ayuda y esperaban devolver con datos de interés la confianza depositada.
Los becados, además, han destacado la curiosa coincidencia de que dos de estas becas, enmarcadas dentro de la categoría de Tema Libre, vayan a parar a "manos de la muerte", ya que mientras el equipo formado por Luis Manuel Usero Liso, José Luis González Llamas y Joaquín Pérez García, será subvencionado por su proyecto ‘De la cofradía al tanatorio: cambio y resistencia cultural en tierras de Segovia', Mercedes Sanz de Andrés ha puesto a su investigación el título de ‘Los cementerios de la provincia: museos al aire libre'.
Y es que la historiadora considera que "los cementerios de esta provincia son lugares privilegiados de nuestra Historia" y avanza que "su estudio va a permitir investigar los valores simbólicos y etnográficos como si fueran las huellas dactilares de nuestros antepasados". En suma, está segura de que "gracias a esta beca muchos pueblos encontrarán en el patrimonio de sus cementerios un museo al aire libre, fomentando su potencial como recurso cultural y turístico, convirtiéndose esto en un revulsivo para la Historia de los municipios".
Por su parte, el equipo formado por los tres investigadores anteriormente citados, apunta, en palabras de Luis Usero que el hecho de que su proyecto haya sido acogido favorablemente por el tribunal les va "a dar la oportunidad de trabajar en una provincia tan interesante para la etnografía y la antropología como Segovia, por lo que nos sentimos agradecidos y afortunados". Joaquín Pérez añade a la opinión de su compañero de grupo que el hecho de haber sido becados también les "compromete a poner todos los sentidos y conocimientos en esta investigación".
La última de las Becas de Investigación que concede el Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero, para la categoría de Jóvenes Investigadores, ha sido otorgada a María Hernández Rodríguez, quien se ha propuesto estudiar la evolución de los aprovechamientos forestales tradicionales en Segovia y su conocimiento popular. Según la becada, ingeniera de Montes y que ha defendido recientemente su tesis doctoral en Micología, este trabajo supondrá "una buena oportunidad de ampliar mi campo de estudio hacia temas etnográficos o etnobotánicos, que siempre me han resultado de gran interés".
Claudio Fernández apunta con su objetivo a los ‘menos de treinta'
Por último, la Beca de Fotografía que hoy ha sido también entregada a Claudio Fernández, propone un estudio en imágenes de aquellas poblaciones de la provincia con menos de treinta habitantes. Según explicaba el becado esta mañana, el objetivo de su cámara se centrará "en recorrer durante un año el nordeste de la provincia de Segovia, afectado por la demotanasia, término que suma las palabras griegas ‘demos', población, y ‘thanasía', muerte, para definir el proceso de acciones y omisiones políticas que han conducido a la desaparición lenta y silenciosa de la población de un territorio".
Durante su viaje, Claudio Fernández espera poder "fotografiar a los habitantes de estos pueblos y pedanías en su vida diaria con un estilo documental y dejar constancia de ellos antes de que el tiempo y las circunstancias los releguen al abandono y el olvido". De este modo, además, afirma que podrá "dar continuidad a mi trabajo, que se centra de forma genérica en el ser humano, sus actos, consecuencias y su relación con el mundo".
Tanto Fernández como los becados por sus proyectos de investigación, han coincidido en señalar la importancia de estas ayudas que cada año concede el Área de Cultura y Juventud de la Diputación. No en vano, José Luis González hacía hincapié en "el prestigio que tiene el Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero" y se comprometía a "tratar de realizar un buen trabajo en el tiempo previsto".